El fútbol, un deporte para inteligentes
Mi padre siempre ha sido del Madrid, del Madrid para la Copa de Europa, y del Bilbao, por lo de los españoles, para la Copa del Generalísimo. Así que Yo, de chaval, también era del Madrid. Del Bilbao, no, porque eso no se llevaba en mi colegio.
Ni la llegada de un jugador como Johan Cruyff al Barcelona me hizo cambiar de idea. Pero lo cierto es que daba gusto verle jugar. Jugaba de 8, de 9 y de 10, pero todo a la vez. Para los que no le habéis visto, puedo deciros que se manejaba en el campo con la elegancia de Zidane, con la verticalidad de Higuaín y con la visión de juego de Özil, más o menos.
Bueno, que me lío. Una vez creí alcanzada la madurez mental (obsérvese el tiempo verbal), me hice del fútbol. Sin colores, excepto los blanquivioletas, que es masoquismo puro, desde los tiempos ignotos de Yañez y Da Silva, que daba gusto verlos jugar.
Así, sin fanatismos, he disfrutado mucho más. De Zidane, Ronaldo (El Gordo) y del otro también, Ronaldinho, Xavi, Iniesta, Messi, Ozil, en fin, enormes jugadores, y todos con una característica común: poner sus cualidades físicas al servicio de su inteligencia para hacer mejores a los demás en el campo y hacer grande a su equipo.
La inteligencia, sí, es la cualidad más importante de un jugador en el campo de fútbol. Es lo que hace similar a este deporte con el ajedrez. Eso y la estrategia.
La inteligencia consiste en conocer tus puntos débiles y esconderlos, buscando donde hacerle daño al rival. La inteligencia consiste en conocer el reglamento. La inteligencia consiste en conocer como respira el árbitro. La inteligencia consiste en usar todo eso a tu favor.
La inteligencia consiste en que un entrenador sea capaz de trasmitir todas estas cosas a su equipo. A veces, hay imponderables. Por eso esto es un juego. Y árbitros, y contrarios que saben jugar, y callarse.
Por eso hoy no puedo estar contento. Porque hoy no me quito la sensación de haber sido Yo el que ha fallado. Ya conocía a este árbitro. Ya le he visto hacer lo mismo muchas veces, no sólo a nuestro equipo, también a otros y también en otras ligas.