Ya se ha visto en el
partido de Copa del Rey,
eliminando al Barcelona, con una actuación fundamental.
Baraja es de esos jugadores que demuestran cada día que el
musculo más importante en esto de pegar al balón, es el
cerebro. Con un buen físico y una técnica aceptable,
el Pipo fue desestimado por el Valladolid, recalando en el
Atletico de Madrid y posteriormente en el
Valencia, donde ha formado,
con Albelda, la mejor pareja de medios centros nacionales en muchísimos años.
Y es que Baraja posee una cualidad inestimable, escasa y muchas veces poco apreciada por los entrenadores:
tiene el futbol en la cabeza; sabe donde está cada compañero, cual es el ritmo del partido conveniente, cuando ha de atacar y cuando defender, y es capaz de modificar su posición y su forma de juego dependiendo de las circunstancias del partido. Es decir,
no necesita que el entrenador le enseñe a jugar, y esto, aunque parezca increible, le diferencia de la gran mayoría de los jugadores del futbol moderno.
Lo importante de Baraja no es tanto lo que hace en el campo, sino lo que
es capaz de hacer mejorar a todos sus compañeros con su presencia en el campo. Tapa, para, juega, manda, y si es necesario, marca.
En el panorama del futbol español actual
existen dos jovenes jugadores que tienen esta visión de juego y esta capacidad, que son el barcelonista
Iniesta y Cesc Fabregas, aunque veo superior al jugador del Arsenal. En este sentido creo que la
selección española, que tampoco tiene entrenador, aunque esa es otra historia, tendría
una oportunidad en al Eurocopa entregandole el ritmo y la dirección del juego, con un escudero por detrás y dos interiores incisivos, y con
Villa y Torres arriba (o Morientes dependiendo del rival) y olvidandose de las tonterías esas de jugar con tres medios que juegan a lo mismo (no pasa nada si Xavi y Xavi Alonso van al banquillo, tienen que jugar once).
Papá Óscar
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